El ritmo de la noche dio un giro con Raúl Hernández Jr, quien subió al escenario con acordeón en mano acompañado de su banda en vivo, llevando el espíritu del norteño al corazón de Austin. Con una energía contagiosa, el artista transformó el venue en una auténtica fiesta, haciendo cantar y bailar al público con el inconfundible sabor del regional mexicano.
La celebración continuó con Juan Duque, quien mantuvo la intensidad interpretando Ojalá, Maria y su más reciente sencillo Botecito. Con su carisma característico, el artista colombiano bajó del escenario para cantar junto a los asistentes, creando uno de los momentos más cercanos y electrizantes de la noche.